Reflexividad
El principio de reflexividad subraya la importancia de reconocer que los investigadores sociales son parte del mundo que estudian. Esta conexión inevitable requiere una reflexión constante sobre cómo esa participación influye en los resultados de la investigación. Además, la reflexividad demanda que los investigadores trabajen con el conocimiento disponible, aceptando que este puede estar equivocado, y que es esencial someterlo a un análisis sistemático cuando surjan dudas sobre su validez.
Asimismo, la investigación social encuentra sus bases en los métodos comunes de la vida cotidiana, siendo los métodos científicos refinamientos de prácticas habituales como plantear hipótesis y experimentar con posibles escenarios. Por ejemplo, se prueba "qué pasaría si" en determinadas situaciones, utilizando una aproximación lógica que perfecciona herramientas conocidas.
Finalmente, la observación participante se erige como una capacidad humana clave para la investigación social. Este método implica involucrarse activamente en el mundo social bajo cualquier rol, y luego reflexionar sobre los efectos que esta participación tiene tanto desde una perspectiva interna como externa, enriqueciendo así el análisis y comprensión de las dinámicas sociales.
Implicaciones Metodológicas
- La investigación social no es independiente del conocimiento de sentido común.
- La reflexividad tiene repercusiones en la práctica de la investigación.
- El investigador(a) es el instrumento de investigación por excelencia.
- El investigador juega un rol fundamental en el mundo que estudia para desarrollar y verificar teorías.
- Las teorías deben ser explícitas para ser aplicadas a las actividades, comprobar sus límites y establecer alternativas.
- La etnografía contribuye a las ciencias sociales con técnicas.

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